Conoce la casa del guarda

casa-guarda_pxl_f8babf4f52104a178ad23cb01510e992En el año 1999 se construyó un pequeño establecimiento para responder a la espontánea demanda que se originó en torno a la vivienda del entonces guardés del monte Valonsadero, Hermógenes. Con el tiempo, el bar se fue quedando pequeño y empezaron las reformas para ampliarlo, primero se agrandó y mejoró la cocina, luego se edificó un comedor nuevo, después se asfaltó y pavimentó la terraza y al final se completó el conjunto al construir una nueva barra para los días de verano y unos nuevos baños en el exterior. Y así, llegamos a lo que es ahora la casa del guarda, un restaurante tradicional y modernizado que goza de un emplazamiento único.

 

BarRestauranteParque de la Casa del GuardaTerraza

Bar

A pesar de las reformas, hay algo que siempre permanece: una enorme chimenea francesa que nos da la bienvenida, chispeante y alborotada en invierno, quieta y dormida en verano. Desde las diez de la mañana estamos a su disposición, bien sea para un tranquilo café de desayuno, un copioso almuerzo, unas raciones a media tarde, o lo que usted disponga.

Además, también aquí se dan servicios de comidas y cenas, aunque no es posible reservar la mesa con antelación. La barra siempre permanece abierta para quien desee tomar algo mientras espera para pasar al restaurante.

Restaurante

El restaurante tiene capacidad para unas ochenta personas, distribuidas en diecisiete mesas (que pueden juntarse o separarse según el número de comensales por mesa), rodeadas por amplios ventanales que abren el comedor a la terraza y al parque que lo rodea. Estas mesas pueden ser reservadas con antelación tanto para las comidas como para las cenas hasta completar aforo.

El parque de la Casa del Guarda

El parque público que rodea La Casa del Guarda dispone de una zona de columpios para los más pequeños, otra zona de actividades para los no tan niños y de una serie de mesas repartidas por todo el parque para quien quiera disfrutar del ambiente trayendo sus propias viandas. Asimismo, dispone de un centro de interpretación y actividades, donde pueden informarles sobre las diversas actividades que programan a lo largo de todo el año.

Terraza

Al igual que el bar, la terraza permanece abierta a su disposición durante todo el año, si el tiempo lo permite. Es perfecta para esos días de frío en los que el sol brilla y nos brinda la oportunidad de disfrutar del largo invierno casi olvidándolo. Y en verano se convierte en un refrescante refugio para huir del asfalto y deleitarse con el calor sin el consiguiente sofoco.